Millones de contraseñas, almacenadas en un banco de datos compuesto por profesionales del mundo entero, han sido robadas. De modo que desde ahora, los usuarios de esta red, entre los que me cuento, tienen otra fuente de preocupación.
El robo de identidad, muy emparentado con esta situación, hace estragos. Esta semana, en Buenos Aires, American Express inició la (una más) investigación necesaria para determinar cómo había descontado miles de dólares, de la caja de ahorro de una titular de sus tarjetas, que vive y trabaja en Argentina, para cubrir compras realizadas en Holanda. De más está decir que la titular no estuvo en Holanda en ese período...
Bancos, redes sociales, servidores, todos son atacados impiadosamente. Pero los que más sufren son los usuarios de sus servicios, que deben resignarse a padecer todas las instancias del calvario, hasta obtener alguna compensación.
Vamos a los posts:
El rincón de las aplicaciones: un software que ayuda a proteger la privacidad asaltada.
El Traductor de abogados: el Inglaterra obligaron a Facebook a identificar un troll. En Argentina puede lograr los mismo, Doctor.
Linkedin comparte su contraseña: una pesadilla, lea el posts y cambie la contraseña- no, mejor haga al revés.
Un argentino da una buena noticia: no abundan, cambie su contraseña de LinkedIn (si no lo hizo) y lea la nota.
Hasta la próxima semana,
Stay tuned.
Martin Francisco Elizalde
melizalde@ijprofesional.com
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