A esta altura, ya sabemos qué documentos electrónicos pueden ser presentados como prueba en juicio. La naturaleza digital de la prueba electrónica, hace necesaria tomar precauciones para no deteriorarla- y perder de este modo la posibilidad de ganar un juicio.
En otras palabras, hay que cuidar la “cadena de custodia”, que es
la actividad de preservar la data, desde el momento en que es recolectada, hasta el que es presentada en el Tribunal. Es decir, su movimiento, manejo y ubicación no deben alterar su valor probatorio, para que sea admitida como prueba y valorada como tal.
Es un concepto que antes de nuestra era digital se aplicaba mayormente al campo de la criminalística. Preservar la prueba es clave para la integridad -léase la posibilidad de defender con éxito- virtualmente de cada paso siguiente del proceso. En algún sentido es la sola pierna donde descansa la integridad del caso- y la del cliente.
La cadena de custodia incluye elementos tangibles y no tangibles. Ambos deben ser preservados y almacenados. Los primeros: laptops, PCs, disco duro, tapes con back up, cámaras digitales, drives etc. Los segundos: documentos digitales, mails, metadata, etc.
En nuestros próximos números, seguimos explorando este tema. Como introducción, estamos bien.
Martín Francisco Elizalde
melizalde@ijprofesional.com
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