Consecuentemente, como herramienta para posicionarse en el mundo audiovisual-on line, muchos abogados y estudios jurídicos exploran el mundillo de las cámaras, sea generando contenidos, sea implementando publicidades para sus firmas.
En relación a esos contenidos, hay que distinguir las presentaciones institucionales, como la que realiza Javier Patiño Tejada, en México, que en menos de dos minutos presenta su estudio; de publicidades directas como las de Safe Abogados, en España, donde se da cuenta del tipo de servicios, horarios de atención y cuestiones vinculadas a los honorarios; de conferencias como la de los socios de Garrigues Abogados (España), sobre ley de protección de datos.
La primera de estas variantes es algo así como el brochure llevado a video. Contar lo que se hace, cómo se hace, los valores de la firma y mostrar la cara que hay detrás de ella.
La segunda, en cambio, es una propuesta cien por ciento comercial. Una invitación sin ningún tipo de rodeo a la compra de servicios legales.
La tercera, en tanto, es más bien una demostración de conocimiento y reputación. “Si precisa a alguien que sepa de este tema, ya sabe a quién recurrir”, dice sin decirlo.
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